En mi cabeza no paraba de escucharse ese susurro que escuche por teléfono. Estaba teniendo las inquietudes que tenia Isaac, ya no dormía, apenas comía, no me relacionaba prácticamente con nadie… estaba sufriendo los mismos sentimientos que una vez me describió Isaac. Yo también me estaba volviendo obsesivo, había descuidado mi aspecto físico y en el trabajo pensaban que algo me ocurría, e incluso cuestionaban mi profesionalidad con los pacientes. Ciertamente no me importaba lo que los demás pensaran de mi, ya todo me daba igual, pero la tarde del 2 de Abril de 2008 ocurrió algo extraño.
Llegue a casa a las 18.30 horas como era de costumbre y me puse a remirar la correspondencia, era lo de siempre, publicidad, cartas del banco, facturas… pero entre todas estas cartas había una que captó mi atención, en ella decía:
Estimado señor Eduardo:
Usted no me conoce, pero esta muy interesado en conocerme, lo observo atentamente desde todos los rincones y se que esta deseando encontrarme, pero que no sabe donde estoy. Quizás este demasiado obsesionado juntando sus piezas del laberinto que ha olvidado buscar en los datos más obvios y entre la gente más cercana.
No pierda el tiempo buscándome, pues no es lo suficiente astuto para encontrarme, y no se olvide como bien le escrito al principio de mi carta, que le estoy observando.
AtentamenteLCE
¡Joder! No puede ser me están observando, saben dónde vivo, cómo me llamo y que estoy buscando a ese misterioso LCE. ¿Cómo puede ser? Yo no se lo he contado a nadie, sólo lo sabe Isaac y éste esta en la unidad de cuidados intensivos, por lo que es imposible que haya podido decir nada, o me haya podido enviar personalmente la carta. Además Isaac tenia mucho miedo porque yo mismo lo he podido ver en sus ojos, el tampoco se lo ha podido contar a nadie. De todos modos, Eduardo para descartar hipótesis llamo al hospital “San Luciano”, para preguntar por la salud de Isaac, y los médicos le dijeron que esta igual, que su estado de salud no había mejorado.
Esa noche del 2 de Abril fue horrorosa, no pude dormir nada, ni tan siquiera después de tomarme unos tranquilizantes, tenia los ojos abiertos como platos como esperando la llegada de alguien. Las piernas y las manos me temblaban. El miedo se estaba apoderando de mí. En reiteradas ocasiones, había dicho a mis pacientes que debían de vencer sus miedos y ahora yo pensaba que cómo se hacía eso. Las horas pasaban en el reloj del salón lentamente, como si esa noche no quisiera acabarse nunca. Me estaba torturando psicológicamente, estaban pasando por mi cabeza un montón de pensamientos maniáticos. Me estaba convirtiendo en otro ser, mi cuerpo era mío, pero mi mente tenía otro dueño y ese dueño tenía las siglas LCE.
Tambien puedes dirigirte a






[...] Porkeno lo ves - La Carta [...]
UsingHace tiempo que no continuaba la historia. Pero parece que nadie se ha quejado. ¿Os Estaba Gustando?, me imagino que ya debería ir acabando.
Using¿Que Os Parece?
A mi me parece q keda historia para rato…
dudo q la termines en un par de post de forma coherente.
Usinges +!!! exijo la correcta finalizacion del relato
se esta poniendo casi tan interesane como LOST. Y seguro q LCE es el hermano gemelo de Ben Linus.
Jaja…estoy con el che en que es imposible acabarla bien en un par de post, así que será mejor que te esmeres en ir desenmarañando esta historia que estamos impacientes. Si que sería bueno que no dejaras tanto espacio entre relato y relato, que nos perdemos un poco.
UsingNo os preocupéis que la historia esta escrita, y tiene varios capítulos por delante. Sólo quería saber el interés que mostraba “Porkeno lo ves - Relatos de una Historia”.
Y tenéis razón en que se me ha ido la olla en el Tiempo. Supongo que culpa de semana santa, y la vuelta tan interesante que he tenido.
Intentaré de ponerlos más a menudo. No os preocupéis.
Using[...] http://www.Komoloves.com Abr 7, 2008 Porkeno lo ves - La Mente Perdida Autor porkeno Relato anterior: Eduardo recibió una carta con las Siglas LCE, comentándole que lo observaban, que no siguiera [...]
Using